¡Feliz y próspero año!

2018 acaba de empezar y creo que es uno de los años más especiales para mí y que dentro de poco podréis saber por qué. En los últimos años no he publicado casi nada y me estoy acordando de lo que me llena escribir en un blog, así que voy a intentar estar más presente y traer más novedades que creo que os pueden interesar. Sé que hay muy poquita gente que me lee después de tanto tiempo, pero me gustaría conoceros un poquito más, por eso cada semana del mes de Enero voy a poner una encuesta distinta para que podáis responder y así poder hacer un mínimo retrato en mi cabeza de como sois. ¡Espero que os guste la idea!

martes, 17 de mayo de 2016

Obras maestras

Hace bastante tiempo, vi en uno de los blogs que más me gustan una entrada que me llamo mucho la atención y puesto que hoy en mi clase de Sociales hemos estado hablando de las vanguardias, me parecía que esta entrada podría estar muy interesante.
Gracias a Alicia/Euterpe por tener tanta imaginación y un blog tan magnífico. Sí, lo sé, debo parecer muy pelota; pero no puedo mentiros, es lo que pienso xd.

Allá van algunas de mis obras favoritas...
(no solo son obras pertenecientes a las vanguardias) 

Mujer con mandolina de Picasso
Lo que más me llama la atención de esta obra es el fondo
infinito que la recubre. 

La persistencia de la memoria o Los relojes blandos
de Dalí.
Me provoca una especie de nerviosismo en el 
estómago, pero es una de mis obras favoritas hasta
el momento.

Las Meninas de Velázquez.
Si me conocéis de hace tiempo sabéis de sobra 
que este es y ha sido mi cuadro favorito hasta la saciedad, 
y actualmente no iba a ser menos.







sábado, 14 de mayo de 2016

Matemáticas

He tocado el instrumento y me han dicho que no lo hacía bien.
Que no le daba experiencia, que no le regalaba una historia que contar,
que solo leía las notas de la partitura como si de un diccionario se tratase.
Sin darle amor o pasión, solo concentración.
Y es que ese instrumento era todo que veía a través de mis ojos,
su color dorado metálico con pequeñas partes de madera de roble,
con las teclas perfectas para ser tocadas; pero listas para dar emoción.
Y así, desde la nada, mi instrumento desapareció
y fue sustituido por tu mirada, tocarla o mantenerla conmigo
ya era demasiado difícil. Seguías tu propio ritmo sin necesidad de leer notas o partituras,
corcheas o silencios.
Con el aire que me quedaba para mi última balada. Mi último aliento que dejaría en la música. Deberías sentirte orgulloso por ser el elegido.
El elegido para hacer el final de esta banda sonora.






Lo sé, este poema da pena, prácticamente igual que yo en estos momentos, que entre sueño y tristeza, tengo poca cabeza para escribir poemas y ni mucho menos para llamar esto poesía.